Gracias al Internet, ¿qué ha pasado?

Han pasado muchas décadas desde que el Internet solo nos proveía de inglés para niños de primaria, pues hasta este momento el Internet se ha encargado de revolucionar gran cantidad de ámbitos, sobretodo si nos referimos a las comunicaciones y no se trata de algo sencillo, sino con características radicales, al punto de convertirse en un medio totalmente global de comunicación con lo que ha pasado a ser cotidiano en nuestras vidas.

El Internet se emplea en la mayor cantidad de cosas que a diario realizamos, y ello abarca desde compartir algún momento con familiares o un amigo por medio de una foto a través de la mensajería instantánea, hasta solicitar una deliciosa pizza o quizás comprar un televisor. En otros tiempos, si deseábamos estar informados, debíamos ir a comprar una edición local de periódico en papel y esperar a que el quiosco de prensa abriera aun con las noticias del día anterior.

En nuestros días, solo necesitamos de electricidad y un clic para leer nuestro periódico local, o si nos apetece, el periódico de otros países con permanente actualización en sus contenidos. De esta manera, debemos reconocer la evolución del Internet desde su creación, que si bien es un hecho reciente tomando como referencia la historia de la humanidad, poco queda de esa primera red estática que fue concebida con el fin de transportar unos cuantos bytes o quizás para que se enviara un pequeño mensaje entre dos terminales.

Hoy cantidades imposibles de contar en cuanto a información, se cargan y descargan a manos de este gigante electrónico. Haciendo un recuento, hasta no hace mucho el Internet solo funcionaba como un simple repositorio de información en donde solo las personas capaces de entenderlo y manipularlo con sus códigos, podían encargarse de mantener contenidos y publicar. Eso ahora lo podemos hacer todos, convirtiéndonos en partícipes fundamentales, con lo cual tenemos la posibilidad de generar contenidos y comentar contenidos ya existentes.

Entre la década de los 80 y 90, el Internet se desarrolló de manera exponencial hasta hacer suyo el potencial informático de todas las universidades junto a los centros de investigación, luego fue por la incorporación de las distintas empresas privadas, organismos públicos y asociaciones alrededor del mundo, lo que supuso un verdadero empuje para la red, la cual dejó de ser solo un proyecto con protección estatal, y convertirse en la mayor red de ordenadores del mundo, conformada por más de 50.000 redes, cuatro millones de sistemas y más de setenta millones de usuarios.

Con la puesta en escena de la denominada Web 2.0 en la primera década del siglo XXI, ello sirvió para dar paso a una importante revolución en la joven historia del internet con lo que se posibilitó el desarrollo de una nueva era que permitió el nacimiento e implantación de un gran sistema de redes sociales conjuntamente con otras herramientas de comunicación participativas, interactivas y sociales. Ya no solo se trataba de una red para el intercambio de información, sino que ha llegado a convertirse en una verdadera herramienta de trabajo multidisciplinar, en un una especie de sofisticada herramienta para escapar de la realidad y, sobre todo, en la más importante herramienta para generar de contenidos y comunicación entre los individuos.