¿Es verdadero todo lo que encontramos en la Internet?

Posiblemente no todo lo que vemos en la Internet es real, incluso hacer una dieta que encontraste allí, podría no ser la mejor aunque te digan que sí. Y es que debemos tener bien en claro que toda la publicidad que es realizada de manera digital puede llegar a falsificarse. En este caso las métricas no siempre serán exactas y es que la Internet ha pasado a ser nuestra caja de herramientas de uso diario, en ese método de consulta con el que hemos podido facilitar nuestra vida pues es la principal fuente de información, pero ¿en realidad debemos confiar en todos los datos que allí nos ofrecen? 

Posados en la idea de que la publicidad digital no es totalmente confiable, ya que es propensa a la falsificación, es importante no olvidar que es exactamente la publicidad la que tiene abarrotada la Internet con grandes inversiones de las compañías y con lo cual, todo empresario deberá mostrarse muy atento a qué entidad se le ha encomendado tal función, sobre todo en un momento histórico en el que es sumamente importante incrementar dichas cantidades con diversos trucos que obviamente son poco recomendable, y de esta manera poder llevar al cliente a que crea que se han cumplido sus objetivos aunque en realidad esto sea muy distinto.

Hace algunas semanas salió a la luz pública uno de los que puede ser el mayor de los fraudes en cuanto a publicidad digital en Estados Unidos. En el aconteció que los estafadores alcanzaron a simular que los anuncios que se habían contratado ciertamente se encontraban en webs premium como por ejemplo Vogue, y además estas recibían un desbordante volumen de visitas diarias que simplemente no era real.

Tras implantar el fraude, se encargaron de Infectar casi 2 millones de ordenadores con malware que se encargaba de redirigír el tráfico a sitios web que eran falsificados y de la misma manera falsificaron las visitas con bots, los cuales imitaban el comportamiento de los humanos de manera perfecta. Dicho software fue capaz de reproducir los clics, es decir, los movimientos de ratón, pero también los inicios de sesión en las redes sociales, como ello se tratase realmente de personas. Pero lo que nadie sabía, era que esta trama era totalmente falsa menos los anuncios y las personas que se vieron afectadas.

Tal situación, puede conducirnos a dos interrogantes, una de ellas es si en realidad las métricas son confiables. Tomando en consideración que las métricas consisten en todos esos datos que suponemos son los más reales de Internet debido a que pueden ser rastreables y verificables, es precisamente debido a su existencia que se sostiene en su totalidad el negocio de la publicidad digital.

En medio de todo, nos encontramos con que la realidad es más abrumadora pues ni el mismísimo Facebook, que se trata de uno de los más gigantes en este ámbito, puede ofrecernos datos exactos. De esta forma, dicha red social admitió haber suministrado cifras que no son correctas en el alcance donde se encuentran las publicaciones en páginas, el tiempo de lectura de los artículos y la cantidad de tráfico de referencia a sitios web externos, entre otros.